La operación Chamartín sigue su lento discurrir
| Más allá del valor - Legislación |
La ya famosa operación Chamartín ha subido un nuevo escalón en su camino hacia la aprobación definitiva. El informe ambiental ha pasado ya a la Comisión de Urbanismo y ésta a su vez lo remitirá al Ayuntamiento para que sea éste quien apruebe definitivamente el plan parcial de este ambicioso desarrollo.
Como es conocido, el proyecto se inició hace unos veinte años y en este tiempo se han llevado a cabo diversas modificaciones de todo tipo que, si bien han cambiado las cifras de edificabilidad para adecuar rentabilidades inciertas, inversiones gigantescas y números de todo tipo siempre seguidos de muchos ceros, nunca han perdido de vista la importancia de la actuación: el cierre norte de la ciudad de Madrid, a lo largo del eje de la Castellana, su entronque con la M30 y M40, y la conexión transversal con los barrios resultantes de los desarrollos de los PAU del norte.
Una nueva ciudad con 17.000 nuevas viviendas de las que unas 4.000 serán de protección oficial, 1,5 millones de metros cuadrados de oficinas en los que se generarán unos 88.000 empleos en una nueva city, parques, equipamientos, infraestructuras....
Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos años. Algo así está llamado a traspasar ciclos inmobiliarios, modas, cambios en estilos de vida. Un reto urbanístico que marcará la ciudad durante generaciones. Una responsabilidad social para los promotores que no sólo deben pensar en las cifras.














